Perdiendo el Conocimiento

Anteayer (parece que últimamente voy con un día de retraso con los posts, a ver si alguien me da una solución) un pobre anciano de 89 años sufrió un pequeño infarto cerebral debido a la falta de irrigación sanguínea en tan delicada zona.

Esto, que en principio no debe ser motivo de alegría para nadie, saca de mí al diablillo que todos llevamos dentro (confío en las personas, pero no en el diablo que llevan dentro).

Lo siento, pero es que el vejestorio en cuestión se ha salido con la suya demasiadas veces y no deja de ser curioso que cada vez que la justicia parece reclamarle algo, le da un algo.

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Criaturita... si parece el abuelo de Heidi...


El noble señor se llama Pinochet y es un hijodelagranputa, una de esas personas a las que se le debería haber negado el derecho a ser feliz. Lo jodido es que ha sido feliz a costa de la felicidad, el sudor y la sangre de mucha gente a la que destrozó para siempre.

Dicen que perdió el conocimiento durante media hora, yo creo que perdió todo el conocimiento hace mucho tiempo.

En su día, para salvarse del requerimiento del juez Baltasar Garzón, se alegó que el pobre estaba en silla de ruedas, impedido por la edad, sufriendo como un perro. Lástima que no fuese verdad, porque en cuanto pasó el tema y llegó a su patria, las telarañas se le pasaron y hasta besó el suelo como si fuera Juan Pablo 2...

Ahora resulta que se enfrenta a una corte chilena, (cosa que me parece bien, los trapos sucios se lavan en casa) cambiando la Operación Cóndor por la Operación Colombo (nada que ver con un inspector con gabardina y barba de tres días), y le ha dado otro jamacuco de esos lo suficientemente serios como para ablandar el rocoso corazón de la justicia, pero lo suficientemente flojo para no llevarle ante el juicio final.

En fin...

Relacionado con este tema he visto que a otro hijodelagranputa, americano también, pero esta vez del norte, sí que se le ha juzgado (y declarado culpable) a la temprana edad de 80 años, y por un delito cometido hace 40.

Este pobre anciano a lo mejor no tiene esos oportunos achaques y por eso va a acabar en una cárcel geriátrica o algo así... o puede que acabe en el Asilo de Arkham, quien sabe.

La cuestión es que no comprendo porqué un ex-jefe del Ku-Klux-Klan (caca, caca) es juzgado y condenado por el asesinato de 3 personas (uno era negro, pero sigue siendo persona a su pesar (el del asesino, ojo, no del negro)) y no al responsable de al menos cientos de desaparecidos. Debe de ser que Pinochet no fue tan dictador como Sadam Hussein o algo así. A lo mejor es que Salvador Allende no tenía buenos contactos un poco más al norte.

Lo único medio bueno relacionado con este tema es que a todo cerdo le llega su San Martín, de modo que a pesar de las injusticias y de los actos olvidados, siempre nos quedará pensar que al menos van a morir como todos los demás.

No le deseo la muerte a nadie, al fin y al cabo, va a morir de todos modos. Así pues, sólo es cuestión de dejar pasar el tiempo. Su muerte se puede ver como una sentencia de muerte del destino. Como a este otro hijodelagranputa, que ojalá esté sentado en el banquillo de algún juicio allá donde se encuentre. Juicio que, por otra parte, bien se aseguró de no tener en vida.

Este tercer candidato a muerto del año, apodado El Carnicero del Olimpo por su buen hacer en esto de los genocidios, es argentino. La pena es que lo que ya comenté acerca del cambio en las leyes argentinas para juzgar a los dictadores va a pillar un poco tarde.


... y que vivan los dictadores muertos...

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